

Nos hace muchísima ilusión daros la bienvenida a nuestro pequeño paraíso en Clifden Glen. Aquí no habéis llegado simplemente a un alojamiento, sino a nuestro propio “hogar lejos del hogar”.
El nombre de nuestro cottage proviene del irlandés (gaélico). “Sruthan” (pronunciado Sruh-han) significa “arroyo pequeño” o corriente de agua. Para nosotros, este nombre simboliza el fluir, la calma y la conexión con la naturaleza que hacen que este lugar sea tan especial.Esperamos que también vosotros encontréis aquí ese flujo de relajación y dejéis atrás la rutina diaria.


Cada vez que llegamos aquí, giramos la llave en la cerradura y respiramos el aire fresco de Connemara, volvemos a sentirnos hechizados. Esta casa es para nosotros un refugio mágico, en el que hemos puesto mucho amor y dedicación.Os invitamos a compartir con nosotros esta sensación de cobijo y serenidad. Poneos cómodos, sentíos como en vuestra propia casa, pero tratad también nuestro cottage como si fuera vuestro. Os lo confiamos con todo gusto y nos alegra saber que lo cuidaréis bien para que pueda conservar su alma.
Quizá ya hayáis oído hablar del clima irlandés. Siempre decimos: sin la lluvia no habría arcoíris. La lluvia en Connemara tiene algo especial. Limpia el paisaje, hace que la hierba sea más verde y que el aire se sienta más fresco.Y lo más hermoso es el momento que viene después: cuando las nubes se abren y el sol vuelve a asomarse – y eso ocurre casi siempre – los Twelve Bens y el Atlántico brillan con colores tan intensos que parecen irreales.Disfrutad del golpeteo de la lluvia con una taza de té al calor del hogar tanto como de los momentos de sol radiante ahí fuera. Ambos forman parte de la magia de este lugar.

¡Estáis en pleno corazón de la aventura! Clifden es un punto central en la ruta costera más larga del mundo.


Os deseamos un tiempo inolvidable, lleno de descubrimientos, tranquilidad y la cordialidad irlandesa.
Vuestros anfitriones,
